Técnicas de Disciplina Positiva

- Elogia las buenas conductas:
Cuando tu hijo realice una buena conducta o desarrolle un buen hábito elógiale, explícale porque estas contenta con su comportamiento. ¡Ojo! No caigamos en felicitar por cualquier cosa, los niños deben apreciar el elogio dándole el valor que se merece, sino perderán interés por éste.
- Sé un ejemplo para ellos:
Si lo que queremos es evitar conductas disruptivas o incluso violentas en nuestros hijos lo primero que debemos evitar son dichas conductas en nuestro propio comportamiento, las neuronas espejo harán el resto!
- Critica la acción que queremos corregir, no al niño:
Muchas veces caemos en el error del: "Has sido un niño malo", "No sabes hacer las cosas bien", "Nunca hace caso"... Todas estas sentencias negativas hablan del infante, como si el fuera el problema, cuando el problema radica en su comportamiento, algo que si se puede cambiar. Por lo tanto, tratemos de criticar el acto y explicarle porque no está bien hacer eso, evitando así insultarle o ridiculizarle, eso minaría su autoestima.
- Propón una serie de rutinas y normas en casa:
Un tablón de tareas en casa, uno de normas como por ejemplo: hacer la cama por la mañana o recoger los juguetes después de jugar. Es importante que el infante tenga claro lo que se tiene que hacer y lo que no, por ello podemos ayudarnos de apoyo visual que le haga tenerlo más claro. Incluso ponerle tiras de "gomets" para que el mismo lo ponga cada vez que realiza una tarea. Papá y mamá también deberán hacerlo con sus tareas!
- Intenta entenderle y que te entienda:
De la misma manera que explicarle el porque debe o no hacer una cosa para que ellos lo razones y lo apliquen de manera inconsciente es importante, el hecho de entender porqué los niños hacen una cosa u otra también lo es. Debemos preguntarles como se sienten (evitando preguntas cerradas como: estas bien?), que es lo que necesitan, darles alternativas, intentar saber sus sentimientos y de donde vienen, mediante preguntas positivas, otorgándoles tiempo y espacio para hablar y respetando sus momentos.


- Enséñale a respirar:
Habrá momentos en que nuestros hij@s se sientan tristes o enfadados, debemos enseñarles a para y respirar, reflexionar sobre la situación, esto es fácil mediante la técnica del globo o implantando el rincón de la calma, esto depende de los intereses y motivaciones del niño, nadie mejor que tu sabrá que mejor funciona con él, pero es importante que sepan para y calmarse dentro de la tormenta... el proceso es el que cambia según el infante.
- Establecer sanciones justas y pactadas:
El no cumplimiento de las normas debe conllevar una sanción que previamente debes consensuar con tu hij@, en el caso de que éste sea todavía muy pequeño para pactar unas normas y sus sanciones lo que debemos hacer es explicárselas, parecerá que no te está entendiendo... pero nunca subestimes la mente de un niño! Estas sanciones deben ser justas y proporcionadas, evitando de esta manera castigar de forma arbitraria.
- Evitar el "NO":
Debemos evitar las frases negativas cómo: "No hagas eso", "Esto no se hace", "He dicho que no". Es difícil evitarlas porque forman parte de nuestro cerebro diariamente, pero debemos sustituirlas por: "Si haces esto pasara esto" "En lugar de eso, porqué no juegas con la muñeca?" Ofrecer alternativas a la conducta disruptiva es una buena forma de hacer que el niño se centre en otra cosa olvidándose de dicha conducta.
- Deja que se expresen y presta atención:
Es MUY IMPORTANTE que l@s niñ@s nos vean como una figura de confianza y sabiduría y no como una figura de autoridad. Deben ver en nosotros una oportunidad de libre expresión, para ello les daremos el tiempo necesario, no terminaremos sus frases, les prestaremos atención a todo lo que nos quieran contar y les daremos consejos prácticos para sobrellevar las emociones, recordándoles que son normales y no debe sentirse culpable por ellas.
- Ser firmes en las sanciones:
No deben haber excepciones, el no cumplimiento de una norma conlleva una consecuencia, una sanción sin importar la situación, esto explicando al infante en todo momento el porque en ese caso no son relevantes las condiciones de la situación, al fin y al cabo en la vida adulta les ocurrirá de la misma manera. El hecho de aplicar una sanción solo a veces hará que los niños se sientan confusos y no den el valor a las normas que se merecen, además de que fomenta la ansiedad creada en el infante al no saber si obtendrá una sanción o no para dicho comportamiento.