Dinámicas del hogar
Lavarse los dientes, hacer la cama, recoger la mesa... Establecer rutinas en el hogar de forma temprana fomentará hábitos y valores muy importantes en el desarrollo cognitivo e integral del infante.
¿Cómo incorporar una tabla de rutinas en casa?
Hay algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de crear una tabla de rutinas. Es fundamental que sea llamativa y esté al alcance de los niños, que les expliquemos la importancia de tratar con cuidado la tabla y la responsabilidad de llevarla a cabo, pero es igual de importante incluir el juego en el horario y alguna tarea en la que participen todos los componentes de la familia.
Apoyan al desarrollo emocional: Generan un impacto positivo puesto que las rutinas ayudan a organizar su vida y tener unas pautas seguras, lo que conlleva a un mejor autocontrol de las emociones, además de que comprenden mejor que se espera de ellos, evitando posibles confusiones.
Estimulan la independencia: Ayudaran a que los niños automaticen tareas, las conviertan en hábitos y se conviertan en personas más independientes.
Potencian la autoestima: Al pactar las rutinas y normas del hogar con el infante éste se siente partícipe y entiende que su opinión es importante.
Se sienten seguros y confiados: cuando los niños repiten una tarea cada día acaban por predecirla diariamente, lo cual les hace sentir más seguros de sí mismos y confiados.
Fomentan la comunicación familiar: Cuando las rutinas y tareas de los niños en casa están claras y estandarizadas no hay confusiones ni padres repitiendo a diario que se hagan las tareas, por lo que evita conflictos familiares.
Fomenta la responsabilidad: Si los niños aprenden a seguir rutinas desarrollan un compromiso con las tareas diarias y consigo mismos, son más conscientes de sus comportamientos y se responsabilizan más de sus actos.
Hay diversas opciones para hacer una tabla de rutinas: una tira con las rutinas en orden y un pinza que marca por cual vamos, una tabla plastificada con conceptos para enganchar con velcro, una tabla impresa en pizarra de rotuladores para poder ir marcando o hacerlo mediante una tabla imán de nevera... Lo más importante es que para ellos sea llamativa e interesante, que capte su atención.
- El primer paso es proponerle la idea al infante como un trabajo a realizar todos los miembros de la familia de manera conjunta. Debemos evitar momentos en los que el infante no quiera o no le apetezca hacer la tabla, ya que se trata de que la relacione con algo positivo y no con algo impuesto.
- Después debe hacerse una lista de tareas a realizar por todos en casa como por ejemplo: hacer el desayuno, recoger la mesa, lavarse los dientes, vestirse, ir al cole, ponerse el pijama, hacer la cama, poner la lavadora, guardar la ropa sucia, jugar, ir al parque, (que no se nos olviden las horas de ocio)… Obviamente habrán tareas que solo las podrán hacer los adultos, pero es importante que en la tabla estén las tareas individuales del infante pero también que estén las nuestras para que se sienta un igual, uno más de la familia.
- Una vez hecho esto, se tendrá que hacer la tabla de manera conjunta: pintad, dibujad, escribid las tareas. Todo dependiendo de la edad del infante y su estadio de desarrollo. Es importante pasarlo bien mediante la elaboración de la tabla, con tal de que el infante la relacione con algo positivo y divertido en familia.

Si la dificultad radica en escoger las tareas que deben realizar según la edad que tengan aquí os dejo un recurso ORIENTATIVO realizado por Jesús Falcón en el blog Bosque de fantasías (2016). Pero realmente recomiendo que hablemos con nuestros hijos y le observemos, si nos equivocamos y ponemos una tarea para la que no está madurativamente preparado, tras intentar ayudarle a que la realice por sí mismo, podemos modificarlo, no importa cuanta veces se haga, lo importante es hacerlo en familia.
